ESTRÉS LABORAL

RIESGOS PSICOSOCIALES. CONCEPTOS

En el marco de los factores psicosociales presentes en toda interacción con los demás, y que pueden afectar positiva o negativamente al estado físico y psíquico de la persona, se destacan por su importancia los Factores de Riesgo Psicosocial en el Trabajo.

Se definen como aquellas condiciones presentes en una situación laboral que abarca tanto el contenido del trabajo como la organización del mismo y su entorno social, y que además de influir en el desarrollo de la tarea pueden afectar negativamente a la salud física y mental de los trabajadores y a su bienestar general.

  • El estrés. Es un desequilibrio percibido entre las exigencias del trabajo y la capacidad de respuesta de la persona, en unas condiciones en las que el fracaso ante esta demanda conlleva consecuencias negativas importantes. El auténtico estrés implica un estado de sentirse superado por las exigencias laborales prolongado en el tiempo.

  • Burnout /SQT o “síndrome de estar quemado en el trabajo”. Es una respuesta al estrés laboral crónico, cargada de actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabaja y hacia el propio rol profesional, así como por la vivencia de hallarse emocionalmente agotado. Muy frecuente en los profesionales de la salud y de la enseñanza.

  • Violencia en el trabajo. Incluye tanto las agresiones físicas como las psíquicas: insultos, amenazas, intimidaciones, vejaciones, etc. Cuando la agresión procede de sujetos externos a la empresa (caso de clientes o proveedores), se califica de Violencia Externa. Cuando son personas pertenecientes a la empresa, se califica de Violencia Interna.

  • Acoso sexual y por razón de sexo. Comprende cualquier comportamiento, verbal o físico, de índole sexual, dirigido a una persona, ya sea para lograr o no una determinada exigencia sexual. En todo caso supone un atentado contra la dignidad de la persona.

  • Acoso moral. Es la conducta sistemática y prolongada de presión psicológica que se ejerce sobre una persona en el desempeño de su trabajo, tratando de destruir su comunicación con los demás y atacando su dignidad personal con el fin de conseguir que, perturbada su actividad en la empresa, se aleje de la misma, provocando su autoexclusión. Dentro del Acoso Moral se distinguen tres modalidades:

    1. Abuso de poder de dirección constitutiva de acoso. Conducta tenida por los mandos de la empresa dirigida hacia un trabajador o grupo de trabajadores, cuando la misma se desvía de los objetivos propios de la organización. Ejemplos: La falta de ocupación efectiva que carece de toda razón productiva u organizativa y que puede comportar la ubicación física del trabajador en lugares inadecuados (pasillos, vestuarios, trasteros). El dictado de órdenes de imposible cumplimiento con los medios que al trabajador se le asignan. La ocupación en tareas inútiles carentes de sentido productivo, o cuyos resultados, incluso en ocasiones, llegan a ser posteriormente destruidos.

    2. Trato vejatorio constitutivo de acoso. Puede tratarse de conductas como insultar o menospreciar repetidamente a una personal en público (por ejemplo, ante compañeros y/o clientes), teniendo en cuenta los patrones objetivos de valoración social.

    3. Acoso discriminatorio. Toda conducta no deseada relacionada con el origen racial o étnico, la religión o las convicciones, la discapacidad, la edad o la orientación sexual de una persona, que tenga como objetivo o consecuencia atentar contra la dignidad y crear un ambiente intimidatorio, humillante u ofensivo.

Las situaciones estresoras señaladas suscitan en la persona lo que Seyle denominó Síndrome General de Adaptación, que es una respuesta global del organismo al estrés, en el que se produce una activación del Sistema Nervioso Central, el Sistema Nervioso Autónomo (Neurovegetativo) y el Sistema Endocrino.

Las reacciones pueden ser, por tanto, muy variadas, dependiendo de la intensidad y prolongación de la situación estresora y del grado de vulnerabilidad de la persona al estrés. Síntomas característicos son: ansiedad generalizada, inseguridad, sentimientos de indefensión y desesperanza, estados depresivos, pérdida de autoestima, desarrollo de inhibiciones y fobias, irritabilidad, insomnio, etc., que no sólo afectan al bienestar psíquico de la persona sino también a la relación con su entorno profesional, familiar y social.

METODOLOGÍA GRUPAL.

Formación de grupos mixtos (5 personas máximo).

Enfoque metodológico. El conductor actúa como facilitador para que las personas puedan hablar libremente de sus problemas, compartan experiencias, propongan soluciones.

La primera función de la dinámica grupal es que la persona salga del aislamiento en que generalmente se encuentra (del estrechamiento de su campo vital). Que tenga ocasión de constatar que otras personas tienen problemas parecidos. La dinámica grupal, bien llevada, proporciona apoyo moral, eleva la autoestima de las personas y les ofrece posibilidades de acción para enfrentar los problemas.

En el marco grupal se les dota de recursos para el afrontamiento de los conflictos a través de diferentes técnicas. Entre otras: Técnicas de relajación (técnicas del cuerpo). Técnicas de comunicación (que engloban las llamadas habilidades sociales). Técnicas para mejorar la asertividad. Gestión del tiempo

Objetivo: Dotar a las personas (directivos, mandos intermedios, empleados) de recursos para manejar eficazmente sus dificultades.

ATENCIÓN PERSONALIZADA

Psicoterapia individual. Terapia breve focalizada en los problemas más acuciantes.

ASESORAMIENTO JURÍDICO

Un especialista en derecho laboral y en prevención de riesgos laborales puede aportar asesoramiento para encuadrar la situación y proponer alternativas jurídicas.

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